domingo, noviembre 08, 2015

EL DOBLAJE DE EL QUIJOTE

Como hace tiempo que presumo de haber leído El Quijote, este verano decidí leerlo de verdad por si acaso  me pillaban. De entre las múltiples ediciones, opté por la que viene ilustrada con grabados de Eugenio Doré pensando que, si había dibujos, sería más sencillo. Así que me senté en un banco al sol y empecé a leer. Todo iba más o menos bien hasta que a la altura del capítulo XXXVII me di cuenta de que algo empezaba a fallar. Aunque seguía bien la historia, me reía con determinados diálogos y situaciones y, en general, la lectura era fluida y agradable, me di cuenta de que me estaba perdiendo cosas. Demasiadas cosas.

Soy lector voraz y me enorgullezco de manejar un léxico bastante amplio (patata, crisantemo, mónada, pebetero), diría que incluso superior a los estándares de mi barrio natal (no diré cuál es para evitar resquemores). Pero también, fíjate tú, tuve el capricho de nacer en el siglo XX, y algunas palabras y expresiones empleadas en la obra cervantina quedan fuera de mi comprensión a no ser que me tome la molestia de detenerme cada poco rato a consultar notas o diccionarios especializados en la jerga del siglo XVI. Y miren vuestras mercedes, a fe mía, pues como que paso.

Es por eso que ayer tomé la decisión de echarle un vistazo a una de esas ediciones actualizadas del clásico de don Miguel, con el fin de poder seguir la lectura de manera más ágil y placentera, como cuando leo cualquiera de las mierdas que leo por mero entretenimiento lúdico. Cuando tenga cincuenta años y me concedan la cátedra de literatura de la universidad de Salamanca regresaré al original para saborearlo como se merece, y ya de paso para hacer la vida un poco más complicada a mis alumnos. Pero por ahora me conformo con enterarme de lo que leo.

De entre las opciones que se me presentaban descarté enseguida la última edición, la adaptada por el escritor y académico Arturo Pérez-Reverte, quien, al parecer, en lugar de limitarse a actualizar el lenguaje, ha tirado por la calle del medio y emulando a Alejandro Magno y el episodio del nudo gordiano (¿ven lo culto que soy?), ha cercenado el texto quitando "todo lo que sobra", lo que incluye capítulos enteros y episodios ajenos a la trama principal, convirtiendo lo que es considerado "el origen indiscutible de la novela moderna" en una tira cómica para echar unas risas.

Guiándome por comentarios de los lectores, me decidí entonces por la edición de Destino cuya adaptación a cargo de Andrés Trapiello parecía respetar el texto íntegro, con las convenientes y mínimas modificaciones que permitan al lector de nuestros días disfrutar a fondo de la obra literaria. Así que ni corto ni perezoso, lo descargué en mi Kindle, me froté las manos dispuesto a disfrutar del suculento manjar literario, me senté en el mismo banco que la otra vez (ahora un poco más fresco) y empecé a leer.

Instante de éxtasis místico al comenzar el primer párrafo. Qué subidón, oye. La cabeza iba más deprisa que los ojos. 

"En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía no hace mucho un hidalgo..."

Momento montaña rusa total. Esa primera cuesta, ese quedar suspendido en el vacío durante un instante y luego todo hacia abajo...


 "...de los de lanza ya olvidada"


¿Perdón?


"escudo antiguo"


Er... ¿cómo dice?


"rocín flaco y galgo corredor."

Ah, eso ya me suena más. Pero aun así...

Un momento, un momento. ¿Lanza ya olvidada? ¿Escudo antiguo? ¿Estás hablando conmigo, tío?

Se lo juro por mi madre: no me sentía así desde que me cambiaron el doblaje de E.T. y decidí pasarme definitivamente a la versión original con el fin de evitarme más disgustos.

Vamos a ver. Entiendo que don Andrés sospecha que el lector medio español, acostumbrado a dejar secar el  cerebro ante Sálvame y Mujeres, Hombres y Viceversa no comprenderá el significado de "lanza en astillero" y que el contexto no es suficiente para deducir que una adarga es un escudo; y sin embargo sí nos supone lo suficientemente cultos para saber que un rocín es un caballo. Hombreeeee, don Andrés... Que españoles somos, pero no tontos. Además, no nos puede cambiar así porque sí la primera frase más famosa de la literatura universal (con permiso de Ismael, Gregorio Samsa, Aureliano Buendía y todos esos). Ni siquiera los payasos de la tele cuando robaron con tanta gracia esa canción argentina de "El auto de papá" cambiaron torta por tarta, provocando en los niños divertida confusión hasta fechas muy recientes.

En fin, que me estoy planteando muy en serio volver a la versión original de El Ingenioso Hidalgo, obra que recomiendo adquirir, y, en caso de disponer de tiempo, leer.

Antes de irme, dejo dos enlaces a modo de propina:



Que lo disfruten. Yo me retiro a tomar unos duelos y quebr... uy, perdón, unos huevos con chorizo mientras veo Sálvame.

martes, octubre 27, 2015

CÓMO ME ROBARON MI TAZA DE AMAZON ACADEMY Y EL PORQUÉ DE LA AUTOEDICIÓN

El otro día me invitaron a un encuentro de autores independientes, me regalaron una taza muy chula y luego me la robaron. Pero no quería hablar de eso ahora.

A menudo me preguntan por qué autopublico mis novelas. La respuesta es sencilla: porque me gusta escribir, porque llevo varios años viviendo de ello y porque las editoriales no quieren, no pueden o les llevaría demasiado tiempo publicar todo lo que les mando. O les mandaba.

No soy un talibán de la autoedición, pero sí alguien que vive con pasión la experiencia de contar historias. Me gusta llegar a mis lectores. Ellos disfrutan con mis obras y me piden que les proporcione más. ¿Por qué voy a depender de la decisión de una editorial para hacer a mis lectores felices? Antes estaba obligado a ello. Ahora ya no.

Desde 1997 he escrito y publicado cinco novelas con grandes editoriales, y gracias a ello sé que poseo las herramientas y los conocimientos necesarios para crear obras que gusten a un número amplio de personas. El hecho de que ninguna de ellas se haya convertido en un bestseller no significa nada. Casi ninguna obra se convierte en bestseller, y eso incluye auténticas maravillas. Pero como todo hijo de vecino también soy capaz de hacer basura. De hecho tengo escritas un par de novelas que jamás me atrevería a autopublicar con la excusa de que puedo hacerlo, ya que no están a la altura de lo que mis lectores merecen.

El narrador vocacional se abre camino. Y en este siglo XXI las vías para acercar nuestra obra a los lectores se han multiplicado de manera maravillosa. La autoedición es una de ellas y en estos momentos vive un gran auge debido a la revolución digital y sus numerosas ventajas con respecto a la edición tradicional.

Como ejemplo reciente de que esto va en serio, el pasado sábado 24 de octubre tuvo lugar en Madrid el primer encuentro de autores independientes organizado por Amazon, que reunió en el Colegio de Arquitectos de la capital a cerca de 200 personas entre autores, periodistas y bloggers literarios. Al entrar me regalaron una taza y luego me la robaron, pero no quiero detenerme aún en eso.

A estas alturas es de sobra conocido el poder que Amazon tiene en el mercado del libro digital, y también su influencia en el creciente fenómeno de la autopublicación en todo el mundo. Esto se debe principalmente a dos factores. Por un lado, autopublicar un libro en la plataforma amazónica es fácil, gratuito y accesible a todo el que tenga algo escrito y lo quiera sacar a la luz. Por otro, la empresa dispensa a sus clientes y a sus autores un trato extraordinario. Y les regalan tazas,  aunque luego se las roben. Ya llegaremos a eso.

Como autor de cinco novelas autoeditadas en Amazon puedo decir que la relación que la empresa tiene conmigo haría palidecer de envidia a muchas familias supuestamente felices, algo que pocas, poquísimas veces he experimentado publicando con editoriales. Amazon trabaja bien y cuida bien de su gente. Es cierto que es una empresa gigantesca que lo que busca es obtener beneficios, pero precisamente por eso mima a sus autores ofreciéndoles la oportunidad de promocionar sus obras en todo el mundo, lo que les supone visibilidad y ventas. También organizan eventos como el del sábado. Y regalan bonitas libretas. Y tazas. ¡Oh, qué tazas! Vosotros, los que tenéis una (alguno puede que dos, y a ese le deseo la condenación eterna) sabéis de lo que hablo.

Es normal. Ellos ganan dinero con esos autores, que son muchos, y los necesitan para funcionar. De igual manera, nosotros, los autores autoeditados, los necesitamos a ellos para promocionar y difundir nuestras obras, y para recibir todos los meses las regalías correspondientes, las cuales, para algunos, suponen nuestra principal fuente de ingresos. Este hecho junto a la posibilidad que nos brinda la plataforma de comprobar en cualquier momento cuántos libros vendemos, donde los vendemos y cuánto dinero estamos ganando, es ya una ventaja mastodónica con respecto a publicar con una editorial. Porque ¿qué ofrece hoy en día una editorial a un autor no conocido? Por lo general, cartas de rechazo. O tal vez ni eso. En el mejor de los casos, un anticipo ridículo, liquidaciones anuales con el mínimo de detalles y que frecuentemente no van más allá de dicho anticipo, y una relación autor-editor que dista mucho de resultar fluida y transparente. Hablo en términos generales, basándome en mi experiencia y en las de algunos colegas de oficio. No digo que todas sean así. Pero la mayoría lo son.

Autoeditar con Amazon, en cambio, ofrece un escaparate accesible desde cualquier lugar con conexión a Internet, la certeza de que nuestras obras no serán retiradas del catálogo independientemente de lo que vendamos las primeras semanas, unas regalías del 70%, y precios bajos que benefician al autor (venderá más), al lector (comprará más) y a la propia plataforma (que se enriquecerá aún más y podrá seguir creciendo).

Y como ellos hacen bien su trabajo, nosotros debemos hacer bien el nuestro. Es decir: publicar obras de calidad, bien terminadas e impecablemente presentadas.

Para ayudarnos a esto surge Amazon Academy, el nombre bajo el que la empresa nos dio cita para ofrecernos una serie de actividades que, además de animarnos a seguir nutriendo su catálogo de independientes (más del 40% del total), nos dieran unas claves para mejorar nuestras labores de creación y promoción, ambas fundamentales y no siempre bien conocidas por los que se atreven a dar el salto a la publicación, bien por haber sido rechazados por el circuito tradicional, bien porque han visto las numerosas ventajas que este nuevo modelo ofrece.


A lo largo de todo el día asistimos a alentadores discursos pronunciados por dos de los mandamases de la empresa, Koro Castellano y Rex Czuba, además de escuchar de viva voz las experiencias de grandes triunfadores de la autoedición como Blanca Miosi, Fernando Gamboa, Melody Anne, Antonia Corrales, Fernando Trujillo, Carlos J. Server o la ganadora del 2º Concurso para Autores Indies, Myriam Millán. Hubo también talleres enfocados a la promoción, al uso de las redes sociales o el que yo mismo impartí, generosamente invitado por Amazon, sobre las fases de creación de una novela. Por cierto, si alguien sabe el nombre y la dirección de la persona que aprovechó mi ponencia para robarme la taza de Amazon con la que la organización obsequió a cada asistente, puede ponerse en contacto conmigo a través de Twitter: @JorgeMagano. Prometo gestionar el asunto con discreción y respetando el anonimato de mi confidente.

Los 5 finalistas (y la ganadora) del 2º Concurso Literario para Autores Indies junto con la junta directiva de Amazon Kindle España

Dejo ya el tema de la taza. ¿Por dónde iba? Ah, sí. Que fue todo muy instructivo y aleccionador. 

Pero más allá de toda esta oferta educativa, se nos brindó la oportunidad de conocernos en persona, de compartir experiencias y de tomar conciencia de una vez y para siempre de que el gremio de los autoeditados es un grupo fuerte y en continuo crecimiento al que el sector editorial debería dejar de ignorar lo antes posible. Porque como dicen las encuestas, al lector lo que le interesan son las buenas historias, no el sello que publicó la obra.

Sólo dos apuntes para mejorar la convocatoria en futuras y deseables entregas:

-Que la actividad que figuraba en el programa con el epígrafe “café” contenga realmente café.

-Que pongan guardias de seguridad en la cabina de control del salón de actos para evitar que roben las tazas a los ponentes. Y, si no es mucho pedir, que la organización me mande otra.

El autor de este blog dando la matraca al respetable mientras algún desaprensivo se colaba a hurtadillas en la cabina de control con el objetivo infame de robarme mi taza.

miércoles, septiembre 30, 2015

JAIME AZCÁRATE Y EL OCTUBRE AMAZÓNICO


Hay fechas especiales para los amantes de los libros, qué duda cabe. Por ejemplo, el 23 de abril, cuya fama se basa en la dudosa coincidencia de los natalicios de dos literatos ilustres: Shakespeare y Cervantes, pero que, bien mirado, tampoco es para tanto.

Octubre en cambio, este octubre de 2015 que acaba de nacer y que tardará un mes en morir hasta una próxima resurrección, promete grandes momentos para los lectores vocacionales. Para empezar, es el mes que vio llegar al mundo a grandes y modestos escritores como Jorge Magano y otros muchos que ahora mismo no me vienen a la cabeza. Pero que los hay, tal como la Wikipedia puede constatar. ¡Imaginen el incomparable marco! Las hojas se vuelven ocres, las setas proliferan, los autores nacen (y crecen, e incluso algunos se reproducen) y los bosques se expanden hasta traspasar todas las fronteras establecidas.

Bosques. Selvas. Amazonia. Amazon... ¿Amazon?

Mira qué bien traído. Porque resulta que octubre es el mes elegido por el gran gigante de la autoedición para dar a conocer al ganador del segundo Concurso de Autores Indies. ¿Será una de ellas? ¿Será él? Octubre lo dirá. El día 15 para ser exactos y justos, que en el término medio está la virtud y en medio del mes está el 15. La niña bonita. ¿Premonición? ¡Por Dios! No seré yo quien lo insinúe.

Como complemento a estos fastos, la empresa que dirige Jeff Bezos ha decidido tirar el bosque por la ventana (si es que tal cosa es posible) y lanzar a quien quiera recogerla la increíble cifra de más de 9000 eBooks a un precio que hará reír hasta al enanito Gruñón con hemorroides un lunes por la mañana.

Entre esos más de 9000 títulos (y aquí es donde me pongo tonto) figuran dos protagonizados por el héroe más canalla, ácido, temerario, patoso, bienintencionado, romántico y desfasado que ha salido alguna vez de la pluma de quien estas palabras vomita cuales esporas al aire: el sin par JAIME AZCÁRATE. (Sonido de platillos)

Así, entre el 1 y el 31 de octubre, las novelas LA ISIS DORADA y LA MIRADA DE PIEDRA (premiada en el anterior certamen del concurso antes mencionado) estarán disponibles en su edición de eBook a 0,99€. Una oportunidad única para conocer a este entrañable (y en ocasiones estúpido) historiador del arte metido a periodista y sus rocambolescas aventuras en pos de misterios históricos y algo de aceptación social.

Pero no se vayan todavía, que aún hay más. Para compensar la caída de la hoja, y atendiendo a las decenas, centenas, milésimas y unidades de peticiones de los lectores, octubre será también el mes que reunirá por fin en papel las tres aventuras de Jaime Azcárate publicadas hasta la fecha: LA ISIS DORADA, DONDE NACEN LOS MILAGROS y LA MIRADA DE PIEDRA. Sí, sí, no retrocedan que han leído bien. ¡Las tres novelas por primera vez en papel y en calidad profesional! Una gran ocasión de hacerse con los tres volúmenes de esta serie basada en el suspense, la aventura y el humor y de la que la crítica especializada ha dicho: "Qué bien quedan las tres juntitas en las estantería de la sala de estar".

Feliz octubre y felices lecturas.

Más información sobre la promoción, aquí: #AutopublicaConKindle

viernes, enero 02, 2015

¿QUIÉNES SON, DE DÓNDE VIENEN, ADÓNDE VAN?

Llevan 33 años sobre el escenario y 25 siendo parte fundamental de mi gasolina ideológica e intelectual. Cuando me preguntan por mis influencias literarias suelo dar respuestas incompletas porque se espera que mencione el nombre de algún novelista, pero lo cierto es que SINIESTRO TOTAL es una de las semillas que hicieron brotar en mí el interés por contar historias junto a Steven Spielberg, Billy Wilder o Jan, por mencionar otras tres influencias no estrictamente literarias.

Estos gallegos ilustres que ya peinan canas (los que pueden permitírselo) son el partido político que votaría si se presentara a las elecciones. Por su coherencia en el discurso, su espectro musical, su rumbo hacia un izquierdismo ilustrado muy de agradecer y porque al menos tres de sus cinco miembros tienen gatos en casa. Y es que hay mucho de política en el invento de Julián Hernández y sus muchachos. Pero también de literatura, de cine y de referencias culturales (altas y baixas) como nunca hubo en grupo de rock en este bendito país. Así, sus canciones están repletas de citas históricas, bíblicas, etílicas, artísticas, cinéfilas y literarias no siempre fáciles de detectar y mucho menos de entender (que para algo son gallegos). Sus mensajes son contundentes, pero nunca chabacanos. Si atacan el servicio militar no dicen "Mili caca" sino "Sin novedad en el potaje"; si de arremeter contra la tauromaquia se trata, prefieren hacer un guiño a Clint Eastwood ("Alégrame el día, torero") antes que optar por el más facilón "La tortura no es cultura";  y si hay que mandar un mensaje de movilización en pos del cambio político que España requiere con urgencia, basta con decir "El enemigo parpadea".

El rock y el blues son el vehículo. El punk, la actitud. Y el humor y la metáfora la carrocería (bastante abollada, por cierto, que el nombre del grupo surgió de un impacto que ríase usted del big bang). No hay gravedad, ni solemnidad, ni afán de adoctrinamiento en la banda con los planteamientos más sólidos que ha llegado hasta nosotros desde los lejanos 80. Sólo existe una regla: divertir al respetable hasta la extenuación.

Este 8 de enero celebran la edad de Cristo en Madrid. La cita es en la sala Kapital a las 20:30. 

La fiesta está asegurada. Y espero que el local también.


jueves, noviembre 13, 2014

IT´S A WONDERFUL TUIT

Sí, un título muy capriano. Pero todo tiene su explicación.

Resulta que este mediodía la editorial La Esfera de los Libros me hizo llegar una caja con varios ejemplares de mi última novela: LA MIRADA DE PIEDRA. Tan emocionado estaba, que decidí organizar un sorteo cuyo premio sería un ejemplar dedicado. El problema llegó cuando me puse a pensar en el tipo de sorteo que haría y, sobre todo, dónde lo pondría en marcha. ¿En un foro? ¿En mi perfil personal de Facebook? ¿En la página de fans? ¿En Twitter? ¿En este blog? ¿En mi página web? ¿En un hotelito de la costa alicantina? Las posibilidades eran múltiples y yo no tenía nada claro cómo organizar algo así.

-Piénsalo bien, cenutrio -decía una voz interior-. Planifícalo despacio, prepáralo y no tengas prisa por lanzarlo, que luego sale una chapuza.

-Pero Voz Interior, estamos a jueves, se acerca el fin de semana y el libro está a punto de salir a la venta. No me apetece perder demasiado tiempo.

-Hazme casooooo, que luego vienen los lloros.

-Mira, no. Que te den.

Así que mandé al carajo a mi voz interior, me dejé llevar por la intuición y recurrí directamente a Twitter, que para algo es la red social más rápida, inmediata y activa del mundo. O eso leí una vez en el 20 Minutos o no sé dónde.

Y así, sin tener ni pajolera idea del tipo de sorteo que iba a hacer, colgué el siguiente tuit:



Importante: era más o menos la hora de comer. La hora a la que la gente come, ¿vale? Así que contaba con que la gente estaría comiendo e igual tardaría un rato en reaccionar.

Me quedé contemplando la pantalla, que permanecía inmóvil ante mí. Creo que incluso llegué a oír el gemido del viento y el aullido de un coyote en la lejanía.

-¿Qué esperabas, idiota? -me dijo la voz interior tomándose la revancha-. No eres Pérez-Reverte ni Gómez-Jurado. Ni siquiera tienes un apellido compuesto, y tus followers no llenarían ni la sala pequeña de los cines Verdi. ¿Qué digo? Ni la sala de estar de tu casa.

La voz interior empezaba a tocarme esa zona inaprensible que hay entre el sur y el suroeste anatómico. Pero de pronto llegaron las primeras reacciones. Pocas. Tímidas. De seguidores que estaban conectados y a los que conozco desde hace tiempo. Fueron tres o cuatro, y se mostraron receptivos con la idea del sorteo, así que me puse en marcha... aunque seguía sin tener ni idea de cómo llevarlo a cabo. ¿Una pregunta y que enviaran las respuestas por mensaje privado? ¿Solicitar que hicieran RT a un tuit en concreto? ¿Que me siguieran? ¿Que se suscribieran al blog? ¿Que me mandaran un jamón Cinco Jotas sin gastos de envío?

Mi frente sudaba mientras imaginaba a esos tres o cuatro seguidores esperando una respuesta. Y entonces se me ocurrió: crearía un hashtag relacionado con el libro y pediría a los participantes que lo completaran con algo de su cosecha. Así surgió #MeDejaDePiedra, que, además, daba pie al desahogo y la libre expresión, que nunca vienen mal.

Propuse el desafío y me senté a esperar. Conté hasta diez, hasta veinte, hasta cincuenta. La misma inmovilidad. El viento volvía a soplar y el coyote sólo parecía haber hecho una pausa para aclararse la garganta. La voz interior se frotaba las manos con una vileza propia de un vicealcalde corrupto. ¡Cómo gozaba la muy perra mientras yo palidecía ante el monitor, pensando que a lo mejor no había sido tan buena idea dar rienda suelta a los impulsos y que iba a quedar como un perdedor pretencioso! O un cutre con ínfulas.

Llegó una respuesta. Luego, otra. Alguna más. Y luego el viento y el coyote.

-No te preocupes -me dijo otra voz interior mucho más conciliadora que la primera-. Será un concurso minoritario, entre amiguetes. Míralo por el lado bueno: así tendrán más oportunidades de conseguir el premio.

Y entonces, como al final de una película de Frank Capra, llegó la magia que sólo una red social como Twitter puede realizar. No diré que obtuve miles de respuestas, ni siquiera cientos, pero alguien retuiteó uno de los tuits iniciales, y otro alguien lo volvió a retuitear. Y luego otro. Y otro. Y la cosa empezó a rodar. Aquello adquirió el aspecto de un concurso en condiciones. Sólo faltaban los Supertacañones y una señorita ligera de ropa al lado de un panel.

Pero lo mejor de todo no fueron los seguidores que gané con la iniciativa. Ni la promoción que pudiera haberle hecho al libro. Ni siquiera la supuesta alegría del ganador. Lo mejor fue comprobar que, aunque vivimos en una sociedad en la que la tecnología puede volvernos idiotas, es capaz al mismo tiempo de lanzar lazos que unan a personas que se encuentran a kilómetros de distancia y hacerles sentir parte de... Bueno, en este caso igual no fue para tanto. Pero sí nos permitió pasar una tarde divertida soltando chorradas y alguna frase más o menos profunda. Y todo con la excusa del libro, que oye, no es moco de pavo.

En cuanto al ganador... después de hacer una lista con los participantes, pedirle a un amigo que dijera un número del uno al diez y apretar el botón de random.org tantas veces como indicaba dicho número, resultó que salió el número 16, que en la lista que había confeccionado previamente corresponde a...

Pero antes unos cuantos tuits destacados de esa juerga dialéctica :-)



















Están bien, ¿verdad?

Y ahora sí. La ganadora ha sido Laura L. Capella (@Lauralcapella), con quien me pondré en contacto en breve para pedirle los datos y poder enviarle cuanto antes su ejemplar manoseado y dedicado de LA MIRADA DE PIEDRA (que, por si no lo he dicho ya, sale a la venta el 18 de noviembre.)

¡Enhorabuena, Laura! Y a los demás, gracias por participar.

Y las voces interiores que se vayan a freír monas. 

lunes, noviembre 10, 2014

DESDE BURGOS PARA EL MUNDO





Hace unas semanas un amigo me pidió que escribiera sobre mi libro para un grupo llamado Burgos en Facebook. Acepté encantado, pero resulta que es un grupo cerrado y no todos los usuarios tienen acceso a él. Y como uno ha sido siempre de mayorías y su aspiración es compartir sus cosas con el mundo independientemente de su raza, sexo y término municipal, provincial o autonómico, aquí la reproduzco, que para eso esas son mis palabras, este es mi blog y esto es lo que hay.



ROB:

Hola a todos. Una de las razones de ser de esta sección es animar a la lectura. Leer es ver la vida con ojos nuevos, pasear por las vivencias, las emociones y los pensamientos de otro. Es una actividad solitaria e íntima, a veces sonriente, a veces triste pero siempre rica porque nos abre inesperadas ventanas para comprender el mundo. Cuando no se tiene el hábito saber por donde empezar puede hacerse cuesta arriba, eso de leer puede sonar a rollo patatero y aburrimiento y por eso hoy vamos a hablar de intriga y aventura, del niño explorador que una vez fuimos jugando a buscar tesoros, de libros que se leen de un tirón y conteniendo el aliento.

Por eso nos acompaña Jorge Magano, historiador del arte, guionista de radio y televisión, autor de teatro y creador de un aventurero de ley llamado Jaime Azcárate. Ha publicado siete novelas pero sólo tres contienen al personaje. Él mismo os hablará de ellas, yo os contaré mi experiencia de lector. Lo que hace especial su narrativa es la sabia mezcla de intriga y humor, un andar a la vez de los nervios y por los suelos sin que ambas cosas se molesten ni la historia pierda intensidad. Con su última entrega, La mirada de piedra, ha ganado el Premio Amazon/La Esfera de los Libros y el próximo día 18 estará en todas las librerías del país, un buen momento para empezar. Por último deciros que es un autor que se autopublica y si teneis libro electrónico podeis encontrar enAmazon todas sus obras. Os dejo con Jorge.


JORGE:

Me pide Rob que os recomiende dos libros empezando por uno mío y os hable del personaje. Bien, allá vamos. LA MIRADA DE PIEDRA, está protagonizada por un periodista de curiosidad insaciable y una habilidad pasmosa para meterse en fregados. Un héroe muy nuestro que tiene la peculiaridad de ser capaz de enfrentarse a los más complicados enigmas del mundo y ser a la vez un desastre en su vida cotidiana. Se llama Jaime Azcárate, es historiador del arte y periodista, y lo conozco desde hace muchos años. 

Escribo sus andanzas desde aquella delirante investigación en el Madrid de los faraones titulada LA ISIS DORADA que fue seguida por DONDE NACEN LOS MILAGROS, una epopeya religiosa por tierras de Segovia y el sur del Duero en busca de un talismán sagrado custodiado por tres hermanos santos. 

Ahora llega a las librerías LA MIRADA DE PIEDRA, que se puede leer antes, después o en lugar de las ya mencionadas, y que traslada la acción a un mayor número de lugares que incluyen Grecia y Italia -cunas del arte clásico-, a los que se desplaza el protagonista para resolver el misterio de un busto de Medusa al que la leyenda atribuye una terrible maldición. En esta difícil tarea, Jaime Azcárate contará con la ayuda de un antiguo amor de juventud con quien las cosas salieron tirando a regular.

Y dirán ustedes: ¡Ajá! Otro Código Da Vinci con tío listo, enigma artístico y romance metido con calzador. Y como tengo derecho a réplica, les digo: pues sí, pero no. En esas novelas, como en la mía, hay buenos y malos, enigmas, peligros, persecuciones, un ritmo trepidante y escenas de acción en localizaciones reales. Pero en esas otras no tienen ustedes la posibilidad de reconocer alguna frase que le recuerda a su cuñado, ni a su abuela, ni a la vecina del tercero izquierda. No corren el riesgo de esbozar una sonrisa cómplice, o una carcajada escandalosa que les ponga en evidencia delante de sus compañeros de autobús. Esto es lo que pasa cuando intentas contar cosas de aquí, con personajes de aquí, usando los esquemas del thriller de allende los mares: que la mezcla de alta tensión y costumbrismo hace cosquillas. 

Porque yo lo que quiero es que lean. Y se diviertan.

viernes, octubre 31, 2014

BOOK-TEASER DE LA MIRADA DE PIEDRA

LA MIRADA DE PIEDRA
A la venta en todas las librerías a partir del 11 de noviembre de 2014


Y hoy, aprovechando que es Halloween y todo está oscuro menos las ilusiones de los niños más mamoncetes, estrenamos el book-teaser.

AVISO: recomendable verlo a pantalla completa y con gafas protectoras. Luego no digan que no lo advertimos.


Book-teaser realizado por Gonzalo Jerez "El Selenita".
Grabado y editado en Cinco Tres Estudios.

domingo, octubre 19, 2014

LA MIRADA DE PIEDRA, GANADORA DEL PRIMER CONCURSO AMAZON KINDLE - EL MUNDO

Foto de Gonzalo Jerez "El Selenita"

Pues sí. Tras varios meses de polémica, dudas, incertidumbre, nervios y emociones varias, finalmente me enteré de que "La mirada de piedra" es la novela seleccionada por Amazon y La Esfera de los Libros para su publicación en español y en inglés y su distribución mundial.
Jaime Azcárate lo ha conseguido, y ha sido sin duda gracias a los miles de lectores que lo siguen desde aquella primera aventura suya publicada en 2007 bajo el título "La Isis dorada". Los editores han decidido que en tiempos tan convulsos, violentos y descreídos como estos, el humor, la aventura y el interés por el arte y las disciplinas humanísticas son fundamentales. Algo que yo siempre he defendido y que ahora por fin da sus frutos.
Los caminos que se abren ahora son inciertos y dan un poco de vértigo. Ahí está el aliciente. Yo estoy entusiasmado con la idea de acercar mis historias a los lectores de todo el mundo. Ese era el premio y lo pienso disfrutar, me lleve adonde me lleve.
A continuación adjunto el texto que publiqué hace unos días en mi perfil de Facebook y con el que pretendí homenajear a los organizadores del concurso y, especialmente, a los cientos de participantes que compartieron conmigo esta extraordinaria aventura:

"Voy a cometer una temeridad muy gorda porque corro el riesgo de olvidarme de alguno, pero quiero compartir este premio (¡siempre quise decir eso!) con todos los autores "indies" que han participado junto a mí en este primer concurso y que, como dice el vicepresidente de contenido de Kindle en Europa, han sido protagonistas de este "homenaje a la revolución que ha supuesto la autopublicación para la literatura y la cultura", y "deben sentirse muy orgullosos de su trabajo" por haber logrado compartir sus obras con lectores del todo el mundo.
Empiezo por mis compañeros finalistas: Fernando Gamboa, Pedro Urvi, Carlos J. Server y Paloma Ainsa. Algunos con una sólida y afianzada trayectoria, y otros para los que este concurso ha supuesto un prometedor punto de partida. Todos ellos son ganadores y gozan de lo más importante: el favor de los lectores. Ese es el único premio que de verdad vale la pena. Y no, no voy a soltar el mío, que también tiene su cosa.
También tengo un recuerdo especial para quienes se quedaron a las puertas por culpa de las reglas del juego. Sólo cinco finalistas, esa era la condición. Y por eso escritores tan valiosos como Antonia Romero, Mario Escobar oAlmudena Navarro Cuartero no pudieron compartir podio con nosotros. Aun así sus obras hablan por sí solas, así como la cantidad de lectores y comentarios que han atesorado durante el camino. Esos ya son vuestros. Ahora, a mimarlos como se merecen.
Por último, quiero dar un cariñoso abrazo a todos los participantes a los que conozco de manera directa o indirecta: Francisco Angulo, Ulises Bértolo,Natalia Gómez Del Pozuelo, Daurmith Morwen (¡una de gambas!), Pat Casalà, Luis F.F. Simón (autor de Enclavedesol La Novela), Israel Moreno,Julio G. Castillo y todos aquellos de los que me olvido y que desde este momento tienen mi permiso para insultarme en público o por privado. Incluso a crear un grupo de whatsapp con ese único fin a condición de que no me incluyan en él (órdenes de mi cardiólogo: no llevarme disgustos). Enhorabuena por la valentía y por vuestros trabajos. He leído algunos y me parecen realmente brillantes. Aunque eso ya lo sabíais o no os habríais presentado, malandrines.
A los amigos, la familia y demás gente fundamental en mi vida les daré las gracias en persona, a ser posible rodeados de comida y morapio. Ahora a disfrutar de lo que viene y a ir preparando las novelas para el concurso del año que viene. Ese lo ganáis FIJO.
Un fuerte abrazo. De corazón,
Jorge"

lunes, septiembre 15, 2014

ADIÓS, ESPANTAPÁJAROS (SOBRE EL TORO DE LA VEGA)



El toro de la foto se llama Elegido, y probablemente cuando usted lea estas líneas, habrá muerto del modo más sanguinario a manos de un puñado de seres prehistóricos. Escribo esto en la víspera del asesinato, sin saber si compadecerlo por lo que se le viene encima o envidiarlo por no ser consciente de ello. Esa es la única diferencia entre el Toro de la Vega y un condenado a muerte convencional: que la agonía de este último es mucho más larga y termina al ejecutarse la pena. El toro, por el contrario, vive una vida plácida, sin preocupaciones, hasta el día designado, cuando se convertirá en diana para la ira, la violencia, el ensañamiento y la estupidez de una jauría sin cerebro ni corazón; espantapájaros y hombres de hojalata huérfanos de un mago de Oz que los haga crecer, cambiar y evolucionar. Pero ¿de qué sirve un mago en el que nadie cree? Los personajes del cuento eran conscientes de sus carencias y lucharon por paliarlas junto al león cobarde, que, como los tordesillanos sin alma, abusaba de las criaturas más débiles para demostrar su hombría. Los cómplices de esa orgía sangrienta no quieren cambiar nada porque no ven la realidad. Los espejos de Tordesillas, al contrario que los del callejón del Gato, devuelven al mediocre la imagen del héroe clásico, del celtíbero aguerrido; del castellano, digámoslo sin paliativos, con dos huevos como dos soles, cuando en realidad lo único que les cuelga es el sambenito de la infamia, la crueldad y la desvergüenza.

Digo que no tengo claro si sentir compasión o envidia por Elegido, pero lo que sí tengo claro es lo que siento por sus verdugos, tanto por los lanceros ávidos de sangre como por los políticos que por miedo a perder un puñado de votos apoyan y mantienen semejante barbaridad. Podría extenderme en una cadena de sentimientos como asco, rabia, indignación y todos los sinónimos que estos días pueblan los blogs y los tuits de la gente que condena esta barbarie; pero el que domina por encima de todos es la pena. La pena al comprobar que nuestra especie, a pesar de la razón, o quizás debido a ella, no es capaz de abandonar sus aspectos más oscuros, tétricos y miserables. Hasta parece que compita consigo misma para superarse día tras día en mezquindad. El torneo del Toro de la Vega es sólo un ingrediente de una lista tan negra como la más negra España, esa cuya mancha no sale ni con detergente ni con elecciones.

El pasado sábado, en la multitudinaria manifestación convocada por PACMA en Madrid en contra de esta salvajada disfrazada de festejo y tradición, se gritó, entre otras proclamas, que éramos la voz de los animales. Y lo éramos. Pero también, y sobre todo, éramos la voz de las personas sensatas, inteligentes, con corazón para reconocer lo que está mal, cerebro para querer cambiarlo y valor para denunciarlo. Quizás peque de antropocentrista en esta era en la que el veganismo, el antiespecismo y el animalismo cobran nuevos bríos, pero creo que nuestra especie está en peligro y debe ser rescatada de sí misma antes de que sea tarde. Para ello, una tradición tan indigna y humillante -insisto, tanto para el toro como para nosotros- en la que el único objetivo es asustar, acorralar y herir hasta la muerte a un ser vivo indefenso debe ser abolida de inmediato. Pero donde hay patrón no manda marinero, y los cafres de Tordesillas no son más que la punta de lanza del iceberg. Los otros, los realmente peligrosos, no se manchan los zapatos de barro ni se ponen al alcance de los cuernos, ni se arriesgan innecesariamente a clavarse una astilla en la palma de la mano, esa misma que utilizan para contar votos y billetes, y hacer la peineta a los ciudadanos mientras les quitan el pan y les dan el circo. Porque saben que si el circo se acaba, la falta de pan será más obvia, y entonces quién sabe al costado de quién dirigirían esas mismas lanzas. En ese sentido los romanos, qué duda cabe, fueron mucho más listos. Aunque viendo el panorama, tampoco estoy descubriendo nada.

Elegido ha muerto o está a punto de hacerlo. Ha triunfado de nuevo la ignominia, pero hay lugar para la esperanza. Manifestaciones como la del sábado son síntoma de que algo está cambiando en la sensibilidad de la gente. Las nuevas generaciones tienen mayor acceso a la información que sus padres, y con ello, la capacidad de decidir qué mundo quieren dejar a sus hijos. Soplan aires nuevos en mitad de la tormenta, y lo que antes era así porque sí, ya no tiene por qué serlo. Las denuncias han llegado más lejos que nunca y parece que ese continente que tenemos ahí al lado llamado Europa se las está tomando en serio.

Hay motivo para pensar que este será el último año en que unos claven lanzas y otros las rompamos. Pero si no fuera así, el torneo contra la sinrazón y la falta de valores continuará cada vez con más fuerza.


Hasta que podamos decir: adiós, espantapájaros descerebrados. No os echaremos de menos.

martes, septiembre 09, 2014

NAZIS, NAUFRAGIOS Y CREMA NIVEA

Es un tópico eso que dicen: los escritores nunca tienen vacaciones. Un tópico, sí, pero también una verdad como un zigurat babilónico. La cabeza del contador de historias siempre está al acecho de ese detalle, ese lugar o esa leyenda que sirva como espoleta para un nuevo relato. A veces, a su pesar.

El cuerpo está echado sobre una tumbona enfrente del mar, sin nada que perturbe la tranquilidad de quien sólo busca unos días de descanso. El olfato percibe el salitre, el aroma de la crema bronceadora, los efluvios del aceite del chiringuito cercano, mientras el oído se distrae con el rumor de las olas o los retazos de conversaciones en distintos idiomas que trae el viento. Es al levantar la vista cuando suena la alarma. Una forma oscura y cilíndrica en el horizonte, algo que no parece natural, ni de esta época. Entonces el veraneante se incorpora y camina a lo largo de la playa hasta situarse ante la mole de cemento, en la que la mente del novelista ve un misterioso testimonio de otro tiempo, o, dicho de otro modo, un arca llena de historias. Y de preguntas.

Pero uno sólo quería un día de playa y vuelve a su tumbona, aunque con el dichoso edificio de cemento en la cabeza. ¿Qué era? ¿Quién lo construyó? ¿Cuándo? Y last but not least, ¿para qué? La abeja de la curiosidad clava con saña su aguijón, y para olvidarse de ella, nuestro personaje se levanta y echa a andar en dirección contraria. ¿Hacia dónde? Quién lo iba a decir: hacia un gran objeto de extraña forma que sobresale del agua, a unos veinte metros de la orilla. ¿Es un pecio? ¿Es un avión? Es otro motivo para que la imaginación se dispare.

Entonces llega la hora de volver al hotel, donde el portátil (que haciendo honor a su nombre, se vino con nosotros en vez de quedarse cuidando la casa) y el wifi se empeñan en responder a las preguntas suscitadas por los descubrimientos del día. Y uno se entera de que el edificio de cemento es un búnker que data de la Guerra Civil, y que la playa en la que se encuentra pudo servir de refugio a los nazis que Franco invitó cuando los aliados les dieron para el pelo en la otra guerra. Y el objeto semisumergido son los restos de un vapor que naufragó en 1902. Y se empiezan a mezclar cosas en una amalgama que termina en una libreta, con la intención de investigar el asunto más a fondo, sólo por curiosidad, aunque hay muchas posibilidades de que aquello se quede flotando en el éter de las historias por escribir, esperando su momento. 

A estas alturas, el escritor da por finalizadas sus vacaciones. O tal vez, por el contrario, note que estas acaban de empezar.
El sufrido escritor-veraneante frente al búnker de la playa de los Alemanes.

Restos del vapor Gibralfaro en la playa de Atlanterra.




martes, julio 08, 2014

LA LARGA MARCHA

Recuerdo que cuando en 2006 cierto sello editorial publicó la primera aventura de Jaime Azcárate, servidor iba a los centros comerciales para vigilar a la gente y observar sus reacciones ante la novela. Había de todo: quienes la ignoraban del todo (los que más), quienes la cogían para leer la sinopsis y volver a dejarla (seguramente preguntándose quién era el Jorge Magano ese), y había algunos que incluso la compraban. Pero aunque la novela gozó de cierto éxito en sus primeras semanas y con el tiempo se convirtió en una especie de obra de culto (entiéndase como tal aquella obra literaria que sin ser apenas conocida por el gran público cuenta con numerosas reseñas, debates y comentarios -la mayoría positivos- en internet), lo que jamás sucedió fue que la gente acudiera en masa a comprarla y reclamara con fervor una continuación inmediata de las peripecias de este aventurero español con tantos recursos para enfrentarse a misterios históricos como carencias para desenvolverse en sociedad.

Y a mí eso me fastidió. Yo creé al personaje para que la gente lo conociera, lo amara y no pudiera vivir sin leer sus aventuras. Pero no. Cuando la edición se agotó, la gente siguió con su vida como si tal cosa. Fue una dura pero valiosa lección de realidad.

Años después, recuperados los derechos, decidí darle a la novela una segunda oportunidad y la publiqué en Amazon a través del sistema KDP. Eso consiguió que llegara a más gente de lo que la distribución tradicional permitió en su momento y lentamente fue alzándose hasta los primeros puestos al tiempo que recibía comentarios positivos. Pero lo más importante es que al personaje le salieron seguidores que se sumaron sin dudarlo a compartir con él su segunda aventura.

El proceso fue lento pero constante. Desde que las puse a disposición de todo aquel que quisiera acercarse a ellas, las novelas no han dejado de venderse y de cosechar buenas críticas. El personaje funcionaba y yo estaba más feliz que Cleopatra sumergida en leche de burra.

Lo que no podía esperar de ninguna manera era el entusiasmo con que ha sido recibida su tercera aventura: La mirada de piedra, que en menos de una semana se ha posicionado en los primeros puestos de ventas, tanto del ranking general como de las categorías de Acción y aventura y Policiaca, negra y suspense. Tampoco las excelentes críticas cosechadas en tan poco tiempo, tanto en la página de Amazon como en foros y blogs literarios o en mi propio correo electrónico, ni el modo en que esto ha generado un efecto de arrastre que ha revitalizado el movimiento de las otras dos novelas, no sólo en España, sino también en otros países (hace poco me sorprendí viendo una entusiasta crítica de "La Isis dorada" ¡en inglés!).

Hace mucho, mi editora de Suma (luego de Espasa) me dijo que esto de escribir era en la mayoría de los casos una carrera de fondo. Tenía razón. Es difícil empezar con un pepinazo, y yo diría que es incluso contraproducente. Un éxito prematuro y apabullante puede ser difícil de manejar y condicionar al autor a la hora de afrontar sus siguientes trabajos. En mi experiencia, lo mejor es empezar lento pero seguro, dejando que tus obras y tus personajes vayan haciendo amigos; trabajando duro para que tus historias lleguen a la gente de una manera u otra, aportando algo diferente al panorama literario (perdón por la pedantería) y creando a tu alrededor un grupo más o menos numeroso de lectores. Conseguir tu público, vaya.  El resto viene solo.

Han tenido que pasar siete años, pero las aventuras de Jaime Azcárate se han convertido en un referente para los lectores que buscan una mezcla rigurosa de suspense, humor y aventura.

Y a la bañera de Cleopatra le han añadido varios litros más de leche.


Fuente de la imagen: la cabeza del autor mientras dormía (2006)


domingo, junio 22, 2014

MEDUSAS DE AYER Y DE HOY

Pues sí, ya no es un secreto. LA MIRADA DE PIEDRA (Una aventura de Jaime Azcárate) aborda desde un punto de vista artístico el tema de Medusa, la monstruosa mujer de la mitología griega que peinaba serpientes en lugar de cabellos y convertía en piedra a todo aquel que la mirara a los ojos. Dicho esto es imposible no pensar en ciertos referentes cinematográficos.

Viendo las dos versiones de FURIA DE TITANES (la de 1981 y la de 2010) se extraen interesantes conclusiones. Dejando a un lado los efectos especiales, la diferencia más llamativa estriba en que en la más antigua priman el suspense y el terror, mientras que en la más reciente sólo interesa la acción desatada y la espectacularidad. Dicen que la primera se ha quedado vieja, pero a mí no me lo parece. En cambio la segunda no se distingue mucho de un anuncio de coches o del Mundial de fútbol.

¿Con cuál os quedáis?



viernes, junio 20, 2014

LA MIRADA DE PIEDRA. SINOPSIS Y DISEÑO DE CUBIERTA

He aquí la cubierta y la sinopsis de la nueva aventura de Jaime Azcárate, a la venta en e-book y en papel a partir del 26 de junio. ¿Nerviosos? ¿No? Eso es que no sois el autor.

El diseño es de Gonzalo Jerez, "El Selenita", que ya colaboró en la cubierta de Museum y con quien ando preparando más sorpresas para diversión vuestra y, sobre todo, nuestra.

Espero que os guste.


miércoles, junio 18, 2014

EL VIAJE DEL ESCRITOR

El título de esta entrada es el de un libro de Christopher Vogler que os recomiendo si queréis saber cómo se construyen las historias que llevan cautivando a los seres humanos desde hace milenios. Pero hoy no quiero hablar de eso, sino de una cuestión que lleva años atormentándonos a todos. ¿Debe el escritor escribir sobre lo que conoce o sobre lo que no?

La respuesta es muy sencilla. El escritor lo único que debe hacer es escribir. Si lo hace sobre su vida, sobre la de otros o sobre los bacilos de Doderlein es asunto suyo. Lo único importante es que esté convencido de lo que escribe, sea esto el drama de un taxista sin clientes o una aventura galáctica ambientada en el año seis mil y pico. Creo que el escritor novel sí debería centrarse en lo que mejor conoce, pero si tienes ya dos o tres novelas escritas y publicadas, es hora de mover el culo. El óxido es un enemigo mortal del escritor.

¿Pero mover el culo adónde? ¿Es cierto que hay que viajar mucho para ser escritor?

Pues hombre, depende de lo que escribas. Si sólo te interesa tu entorno inmediato, viajar está bien pero no es imprescindible para tu oficio. La cosa cambia si quieres escribir novelas de aventuras o thrillers ambientados en lugares lejanos.

Famosa (y sospecho que falsa) es la creencia de que Julio Verne escribió sus visionarias historias sin salir de Francia. Sí es verdad que Matilde Asensi tiene pánico al avión y reconoce que se documenta  únicamente a través de libros y de internet. Juan Gómez-Jurado y Fernando Gamboa son viajeros expertos que optan por desplazarse a los lugares donde van a situar la acción de sus historias, que suele ser mucha y movida. Por lo que a mí respecta, jamás escribo sobre un lugar en el que no haya estado. No se trata de un código de honor ni nada por el estilo. Verne, Asensi y muchos autores de thrillers y novelas de aventuras escriben relatos extraordinarios sobre tierras remotas sin haber estado allí. Lo mío es una especie de promesa que me hice cuando empecé a pulsar teclas para contar historias y que aún no he tenido la ocasión ni las ganas de romper. Bueno, una vez lo hice, pero enseguida me arrepentí. Lo siento. Me he equivocado. No volverá a ocurrir.

En realidad fue algo gradual. Mi primera novela, La Isis dorada, se desarrolla íntegramente en Madrid, por lo que un simple metrobús fue suficiente para cubrir el proceso. Donde nacen los milagros tiene lugar en Sepúlveda y las tierras del sur del Duero, zona que conozco desde niño y que me inspiró esa historia sobre santos eremitas y talismanes mágicos. Mi primera novela ambientada en zona anglosajona, Fabuland, nos trasladaba a un mundo fantástico (aunque parte de su ambientación se me ocurrió mientras trabajaba en Teruel) y en dos ciudades de Estados Unidos en las que pasé un verano: Ypsilanti (en el estado de Michigan) y Chicago. La mayor parte de la trama de Museum ocurre en Madrid (trabajé dos años en un famoso museo de la capital), aunque hay pasajes que transcurren en Bruselas, cuidad a la que he viajado en más de una ocasión. ¿Podría haber ubicado estos capítulos en cualquier otra ciudad europea? Lo cierto es que sí, pero quise aprovechar una que conociera más o menos bien. Parece una tontería, pero si no has estado allí, el lector lo huele. Y si no sabes que Bruselas no huele a coles sino a goffre... ay, amigo, estás muerto.

Es curioso el caso de mi próxima novela, La mirada de piedra, cuyo argumento llevo gestando en mi cabeza desde 1997. Aunque podría tirarme el pisto y decir que mientras preparo una trama organizo viajes para documentarme, la verdad es muy distinta, aunque no por ello menos excitante.

Os cuento: tengo la suerte de haber viajado mucho en mi edad adulta. De pequeño mis padres sólo me llevaban a dos sitios: la playa o la montaña, pero desde que me salieron pelos en los brazos he conocido lugares como Grecia, Italia, Egipto, Noruega, Canadá, Estados Unidos, Irlanda, Gran Bretaña, Bélgica, Suiza, Tailandia (en luna de miel) o Marruecos, y en todos ellos he encontrado localizaciones, ambientes o historias que merecían formar parte de una novela. Algunas ya están contadas, otras lo serán algún día; y otras, nunca. Lo interesante es el momento en que sucede. A veces no sabes lo que es, pero tu cabecita excéntrica hipersensible reconoce que ahí hay algo que desde ese momento entra a formar parte del círculo privado de tus neuronas creativas y, tal vez, de tu bloc de notas.

Son cuatro las ciudades que aparecen en La mirada de piedra, y cada una de ellas la he conocido en un momento distinto de mi vida. Cuando a mediados de la década del 2000 una ex novia me regaló un viaje a Atenas y visité el puerto de El Pireo, supe que algún día ese lugar de increíble importancia histórica y marítima aparecería en alguno de mis libros. Años después ocurrió lo mismo con Verona, ciudad a la que acudí de viaje de aniversario con Laura, mi mujer, para asistir a un concierto de Ennio Morricone. La cabeza del escritor sigue pautas un tanto anormales, y en ese emplazamiento invadido por el romanticismo de Romeo y Julieta lo que se me ocurrió fue una espectacular persecución nocturna a orillas del río Adigio. La tercera ciudad la conocí hace pocos meses. Se trata de Cagliari, al sur de Cerdeña. Un lugar maravilloso rodeado de monumentalidad y vida al que trasladé parte de la acción de La mirada de piedra que, en una primera versión y habiendo incumplido mi promesa (nunca mais), había situado en Palermo, ciudad que aún no han pisado mis pies. Añadamos a este trío de ciudades la soriana El Burgo de Osma, donde hace bastantes años pude comprobar en mis propias carnes lo que siente un indigente obligado a pasar una noche entera al raso, y ya tenemos novela.

Del argumento y otros detalles hablaré en otro post. Por ahora espero que al leerla podáis oler, sentir y saborear los ambientes descritos en ella. La documentación es tarea relativamente sencilla que se puede hacer sentado ante un teclado, pero la verdad de los sitios, las sensaciones que estos provocan, sólo pueden ser transmitidas si el escritor ha estado allí. Aunque su cabeza estuviera ya en otro lugar con olor a cerveza papel y tinta fresca.





De vigía en El Pireo




Haciendo un casting de monstruos mitológicos. Al final Medusa venció a Minotauro. Otra vez será, cornudo.



 En Verona. Pensando en tirar a alguien al río Adigio.


Verona. Balcón de Julieta.



Museo de Castelvecchio (Verona) Aquí van a pasar cosas.


  Gorgoneion en el Museo Arqueológico de Cagliari (Cerdeña). ¿Casualidad? Vamos, anda.


El castillo de El Burgo de Osma. Buen sitio para un asesinato. (Foto robada de internet y de pésima calidad, por cierto)